Secundaria Siqueiros: aprendizaje por proyectos

Aprendizaje por proyectos en la secundaria Siqueiros

Secundaria Siqueiros: aprendizaje por proyectos

Secundaria Siqueiros: aprendizaje por proyectos

“DÍGAME Y OLVIDO, MUÉSTREME Y RECUERDO, INVOLÚCREME Y COMPRENDO”

Proverbio Chino.

 

Aunque es bastante difícil dar una receta que sirva para todos, la investigación evidencia que existen prácticas que estimulan una mayor participación de los estudiantes. Estas prácticas implican dejar de lado la enseñanza mecánica y memorística para enfocarse en un trabajo más retador y complejo.

El motivo por el que se utiliza este enfoque está íntimamente ligado al desarrollo de las competencias para la vida (para el aprendizaje permanente, para el manejo de información, para el manejo de situaciones, para la convivencia y para la vida en sociedad), debido a la particularidad con que los proyectos son diseñados.

Un ejemplo de la diferencia entre enseñarle a un estudiante por medio de proyectos y hacerlo por el método tradicional: en lugar de enseñarle al niño, por medio de un texto estático, los estados de la materia, con fotografías de vapor de agua, de gotas de lluvia y de hielos, se organiza una actividad en la que los niños utilizan calor para fundir el hielo, convertirlo en agua y, posteriormente, generar vapor. Claro, este es un ejemplo simple de lo que en realidad abarca el aprendizaje por proyectos.

¿Por qué funciona el aprendizaje por proyectos?

Secundaria Siqueiros: Aprendizaje por proyectos
Aprendizaje por proyectos

Funciona porque los estudiantes participan en forma activa durante toda la vida del proyecto, incluso desde su concepción (o antes de ser concebidos). El estudiante participa escogiendo el tipo de proyecto a realizarse y en la planeación del mismo, esto impacta directamente en la motivación del estudiante pues encuentra las actividades divertidas y retadoras (Challenge 2000 Multimedia Project, 1999, Katz, 1994).

La idea en realidad es aprender haciendo. El estudiante se involucra directamente en cada una de las etapas, en lugar de permanecer como un elemento estático del proceso de aprendizaje.

Se recomienda un enfoque interdisciplinario (es decir, que más de una asignatura o área esté involucrada en el proyecto que desarrollarán los estudiantes) en lugar de uno por área o asignatura y estimular el trabajo colaborativo (Anderman & Midgley, 1998; Lumsden, 1994).